Las contribuciones de Martin Weitzman a la economía ambiental

Cuando hace unos días le dieron el premio Nobel de Economía a Bill Nordhaus, la reacción que compartí con algunos colegas es que, alegrándome del premio a Nordhaus (y a Romer), me hubiera gustado mucho más si lo hubiera compartido con Marty Weitzman, otro referente de la economía ambiental, con un perfil muy distinto al de Nordhaus, pero para mí, al menos, méritos equivalentes. Tambiénprofesor mío en Harvard y buen conocido de Xavier, que le invitó a la FSR (donde participó en distintas actividades, incluida una mesa redonda sobre Laudato Si).

El caso es que ahora Marty se retira de sus obligaciones docentes (aunque parece que continuará afiliado para investigación) y en Harvard le han organizado un más que merecido homenaje (en el que claro, también ha participado Nordhaus). Creo que es una buena ocasión para recordar las importantes contribuciones que ha hecho Weitzman a la economía ambiental, no siempre bien conocidas.

Y es que Weitzman ha hecho mucho más que hacernos caer en la cuenta de algo tan importante como las “fat tails” de los impactos del cambio climático. Su agenda de investigación ha sido la que corresponde a alguien con una curiosidad intelectual enorme, y ganas de meterse en líos: temas complejos, poco estudiados, pero siempre relevantes.

De hecho, mi primera exposición a Weitzman no fue no fue precisamente la más conocida (su famosísismo Prices vs Quantities), sino su investigación sobre el valor económico de la biodiversidad, planteado, con su habitual originalidad, como “el problema del arca de Noé“. Weitzman ha investigado desde la elección de tecnologías óptimas hasta la gestión de pesquerías, o el sistema de planificación soviético, pasando sin problemas desde la investigación operativa a la economía (siguiendo en esto sin problemas a Koopmans). De hecho, en su investigación siempre está presente la idea del óptimo, por lo que no es sorprendente que uno de sus libros más interesantes sea precisamente Income, Wealth, and the Maximum Principle, en el que plantea los problemas habituales de gestión de recursos naturales desde una óptica de optimización intertemporal. Por cierto, un libro que estoy tratando de releer aquí en Cambridge cuando me dejan un rato :).

Todo ello, además, escrito con una claridad y elegancia espectacular, y casi siempre sin coautores (lo cual no sé si es bueno o malo, por lo que deja entrever acerca de su carácter quizá poco diplomático, aunque siempre encantador cuando yo he tratado con él).

En todo caso, si hubiera que seleccionar las contribuciones más importantes de Weitzman, aquí van las que en mi opinión han sido más transformadoras, por orden de antigüedad (y me salto sus primeros artículos, de 1965 a 1973, a pesar de que se publicaron en JPE, QJE, Econometrica, RES o AER!):

  • Prices vs Quantities (1974): Como decía antes, la cita obligada cada vez que se habla de impuestos vs comercio de emisiones. En este paper seminal, Weitzman demuestra que, en presencia de incertidumbre, la elección entre impuestos o comercio de emisiones depende de las pendientes de las curvas de costes y beneficios marginales.
  • Cuentas ambientales: Ya desde 1976 Weitzman fue uno de los precursores de la incorporación de los costes ambientales a las cuentas nacionales, tema en el que continuó después, cuando ya estaba de moda.
  • La evaluación económica de la biodiversidad, ya citada.
  • La estimación de la tasa de descuento a aplicar en la valoración ambiental. Este es de hecho el elemento central de la discusión acerca del informe Stern, y por supuesto, un tema clave para valorar los costes del cambio climático y otros daños ambientales de largo alcance.
  • Y, por último, la contribución más reciente, aunque basada en trabajos como siempre pioneros, la incorporación de la incertidumbre acerca de eventos extremos a la valoración del cambio climático.

En resumen: una investigación apabullante en su amplitud y profundidad, así como en la importancia de sus contribuciones. Y eso que, como nos contaba a los 4 alumnos que nos apuntamos a su seminario en 2007, él era de los que escribía los papers a mano y luego se los pasaba a su secretaria para que los mecanografiara… De hecho, siempre se quejaba de esta era moderna en la que los papers se escribían y publicaban tan rápido que no daba tiempo a estar al día… Afortunadamente, él se ha mantenido al día hasta ahora, y seguro que seguirá contribuyendo más en el futuro.

 

 

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Un comentario en “Las contribuciones de Martin Weitzman a la economía ambiental

  1. Hablando del tema de la tasa de descuento, yo he llegado a la conclusión siguiente:

    1. Se debe utilizar dos tasas de descuento (cinco me parece exagerado). Supongamos que hacemos una inversion X distribuidos sobre 10 años (una represa y planta hidroelectrica en el Congo es un ejemplo). La planta comienza a generar beneficios que duraran 150 años en el año 11. Entonces agarras el net cash flow y lo descuentas al costo del capital que invertiste. Si eres un gobierno eso es la tasa de interes que pagas por bonos soveranos, o los bonos del proyecto. O una mezcla de ambos. Aplicas eso y llegas a una tabla de discounted cash flow. Cuando la acumulada del DCF es cero, tienes tu discounted payout. De ahi en adelante debes aplicar solamente la tasa de inflación para estimar el DCF total.

    Digamos que ese punto de cambio es en año 25 desde el año 1 cuando comienzas a realizar la inversión. Entonces el valor que ves cuando decides comenzar los estudios para esa planta es: Sigma DCF al X % (años 1 al 25) + Sigma DCF al Y% (años 25 al 150).

    Yo no soy economista, soy ingeniero, y me he metido en estos temas por necesidad. Asi que no se si por ahi alguien ha propuesto algo asi. Lo que si hice fue programar excel para ver que resultado me daba para una serie de inversiones distribuidas sobre el tiempo, donde las decisiones se tomaban de acuerdo con esta regla o con un solo factor de descuento, y el resultado es que para alguien que esté sentado viendo lo que ocurrió 150 años en el futuro, la opcion de utilizar dos tasas daba un resultado mejor.

    Esto se me ocurrió hace muchos años, cuando cayó la URSS y trabajaba con un grupo que intentó hacer inversiones en esa region. Lo consulte con un amigo que tenia un doctorado en economia de Chicago, y me dijo que era una curiosidad intelectual pero que nadie lo aceptaria. Y asi quedo eso. Si yo no podia convencer a uno des esos cabezotas con un doctorado en economia de la Universidad de Chicago me seria imposible hacer que nuestros jefes o los ex sovieticos vieran que esto era una solucion optima.

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