¿Qué pasará con los precios del CO2?

El otro día tuve la suerte de compartir un ratillo de conversación con Pablo Pintos, asesor en el Parlamento Europeo y, (full disclosure), ex-colaborador de Economics y cuya tesis doctoral dirigí hace un tiempo. Uno de los temas de los que hablamos fue de la evolución de los precios del ETS europeo, causantes entre otros de la reciente propuesta del Gobierno para limitar los “windfall profits” en el sector eléctrico.

Y es que, efectivamente, después de llevar mucho tiempo (desde agosto de 2018) situándose cerca de los 25 €/tCO2, en noviembre de 2020 comenzaron una escalada imparable que les llevó hasta los 56 euros (aunque luego han bajado algo hasta los 50).

Curiosamente, parece que nos quejamos justo de lo que reclamábamos antes: de unos precios del CO2 suficientemente altos como para impulsar la transición energética, y en cualquier caso, y como siempre, echamos la culpa a los especuladores. Pero seguramente haya algo más que especulación detrás de estos precios, incluido un ruido excesivo. A estos efectos, siempre me acuerdo de la investigación de María Mansanet que mostraba cómo el precio del CO2 respondía mucho, quizá demasiado, a los anuncios regulatorios.

Por supuesto, la regulación y la política son fundamentales en un mercado “artificial” como este: el número de permisos en circulación (asociado a los objetivos de descarbonización europeos) o a la inclusión o no de sectores en el ETS son decisiones políticas con una gran influencia en el precio del permiso, ya que afectan a la oferta y la demanda de permisos.

Pero también hay otros factores: la evolución tecnológica (costes de las renovables o del hidrógeno), la relación de precios entre carbón y gas, y por supuesto, la actividad económica. Todos estos factores, interactuando entre sí, determinan el coste marginal de reducción de emisiones de CO2 para el cap impuesto, y por tanto, nos deberían dar una buena indicación del precio de mercado.

¿Qué deberíamos esperar de estos factores fundamentales? Evidentemente, si fuera capaz de adivinar el futuro, ya sería rico :), pero, sin jugarme un duro*, voy a tratar de dar mi visión del asunto. Partamos de los fundamentales previos: hace un tiempo, cuando la Comisión Europea presentaba sus planes de reducción del 40% en 2030, mostraba un precio sombra del CO2 de 35 €/t. Ahora ha aumentado este objetivo al 55%…pero por otra parte los costes de las renovables bajan más de lo previsto (algo que, como contaba ya Arias Cañete hace tiempo, es entre otras cosas lo que permite que la Comisión se atreva con el 55), y (salvo por el invierno frío) el gas mucho más barato de lo previsto inicialmente por la Comisión. La inclusión del transporte y los edificios seguramente hubiera supuesto un aumento del precio, dado que en estos sectores las reducciones son más costosas…pero parece que al final no entrarán en el ETS. Así que no sería una locura pensar que el precio debiera volver más bien a los 30, bajo estos supuestos.

¿Y la demanda? Pues también más baja de lo previsto, entre otras cosas por el COVID. También es previsible que suba, y mucho, con los paquetes de recuperación…que a su vez llevan implícitos subsidios a las tecnologías bajas en carbono. El resultado final: yo apostaría incluso por una pequeña bajada.

Eso sí, a corto plazo. Porque a largo, lo normal es que el precio del CO2 siga subiendo, y mucho. Nuestros escenarios a 2030 son coherentes con los de la Comisión, pero a 2050 nos salen precios de 200-500 euros.

Estos son los fundamentales. Pero también hay un elemento interesante, que, sinceramente, no me atrevo a llamar especulador: Tal como nos cuentan en el podcast de Montel, muchos inversores han descubierto justo lo que acabo de contar en el párrafo anterior, que el precio del CO2 debería ir subiendo progresivamente, a medida que se endurecen los compromisos de reducción, tanto en Europa como en otros países. Y que por tanto puede ser una inversión rentable, sobre todo en estos tiempos de tipos de interés más bajos. También puede haber operadores “convencionales” que, ante la expectativa de subida, y la disponibilidad de dinero, estén cubriendo sus riesgos para el futuro (haciendo banking). Esto aumenta la demanda de permisos, y por tanto el precio, pero también, como cualquier banking, baja los precios futuros, de esta forma reduciendo el coste futuro de la reducción de emisiones (algo que yo no diría que es malo).

En cualquier caso, por tanto, creo que el precio actual del CO2 está algo hinchado, y que lo normal es que vuelva a bajar en cuanto bajen los precios del gas y entren en acción las renovables que se están construyendo, y en cuanto se pase la expectación alrededor del “Fit for 55”. A medio y largo plazo, deberían volver a subir. Veremos.

*Decía que sin jugarme un duro…pero un duro o un café sí me juego con el que quiera participar en una porra. ¿Cuál será el precio del ETS a final de julio? Yo apuesto por 35. Interesados en participar, en los comentarios.

3 comentarios en “¿Qué pasará con los precios del CO2?

  1. Como ejercicio de “entretenimiento técnico”, y dado que se trata de apostar un café no hay por que esperar, mi apuesta, sin red, es que el precio del EUA a finales de Julio se situará en el entorno de los 40€/Tm (+- 1,50).
    (Si acierto podría explicar mi razonamiento a posteriori)
    Gracias Pedro por tu interesante blog

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