BP Outlook 2019

Recientemente se publicó el Outlook anual de BP, y como en otras ocasiones, resumo aquí los elementos principales.

El primer comentario, porque creo que es el elemento quizá más significativo, es el supuesto que se hace sobre crecimiento de la demanda de energía. La previsión de BP es que el PIB se doble a 2040 (esto supone un crecimiento anual de más de un 3%), salvo en Africa, donde crece la población pero muy poco el PIB. Esto supone que la demanda aumenta un 30%, 2/3 proveniente de India, China y Asia. La OECD se queda plana. El crecimiento anual previsto es del 1.2%, inferior al 2% experimentado en años pasados, aunque cercano al 1% que tradicionalmente se ha utilizado como tasa de crecimiento a largo plazo.

Esto, por supuesto, condiciona muchos de los resultados posteriores. En esta entrada cuestionan esto, poniendo como ejemplo un outlook de McKinsey mucho más optimista en cuanto a la posibilidad de reducir la demanda. Al final comentaré algo de la comparación entre estos dos ejercicios, pero el caso es que no es evidente quién tendrá razón. Efectivamente, el potencial de ahorro energético es tremendo, pero movilizarlo es muy complicado, y más en un entorno de precios energéticos bajos (como el que plantea el Outlook). Por otra parte, parece difícil pensar en que la tendencia de la OCDE no vaya a trasladarse a otros países como China…Y lo malo es que esta gran incertidumbre respecto a la demanda marca muchas de las demás proyecciones…así que hay que leerlas siempre con este supuesto fundamental en la cabeza.

A pesar de este crecimiento de la demanda, 2/3 de la población sigue con tasas de consumo energético per capita muy bajas. Casi todo el crecimiento viene de industria y edificios. En cambio, la demanda de energía para el transporte no crece tanto, aunque la demanda de movilidad aumenta un 25% (interesante compararlo con el crecimiento del 100% del PIB)

La demanda de petróleo crece al principio, y luego se estanca. El carbón no crece (aunque tampoco disminuye). Lo que crece, y mucho, es la demanda de gas. Las renovables crecen mucho, pero no tanto como para compensar el crecimiento del gas, por lo que las emisiones aumentan.

En el escenario central (básicamente un tendencial), las emisiones de CO2 siguen aumentando, aunque poco. Para que se redujeran en la línea del Acuerdo de París hay que ir al escenario de transición rápida (en el que combinan todos los escenarios de reducción en industria, edificios, transporte, y descarbonización del sector eléctrico, la gran mayoría de las reducciones viniendo precisamente de este último). En cambio, si se produce el escenario de más energía (que comento más abajo), las emisiones aumentan mucho.

Es interesante señalar que, incluso en el escenario más agresivo, les siguen quedando en 2040 unos 18 Gt anuales de CO2, que también habrá que reducir si queremos cumplir con el Acuerdo de París. Y casi todas estas emisiones están en el transporte (la mitad en vehículos ligeros, fáciles de electrificar, pero la otra mitad en aviación, marítimo y camiones) y en la industria. Para solucionar esto plantean más CCS, hidrógeno, y economía circular.

Respecto al escenario “Más energía”: efectivamente, en el escenario tendencial sigue quedando un porcentaje muy grande de población (un 65%) por debajo del consumo per cápita de 100 GJ. Aunque cuidado con este número, porque, por ejemplo, España en 2017 tuvo un consumo per cápita de 110 GJ…y no creo que seamos un país con escasez de consumo energético, más bien todo lo contrario…Así que, claro, la pregunta es si realmente hace falta consumir 100 GJ para lograr progresar en el HDI, en el mismo gráfico de NU que utilizan en el Outlook se ve cómo hay países que con HDI del 0.9 con un consumo energético inferior a 100. Esto además cambia si se tiene en cuenta que este consumo es de primaria, y si aumentan las renovables, la necesidad de la primaria baja. Y además, el escenario supone que los países por encima de 100 no ahorran energía. Si todos se pusieran al nivel de la UE, no haría falta más energía. Por tanto, este escenario me parece interesante como prueba de donde nos llevaría una estrategia equivocada, pero no como algo ni siquiera a considerar.

En cuanto al análisis por sectores: Estoy de acuerdo que lo normal es que aumente el consumo de los edificios al aumentar la renta, y en usos más difíciles de controlar por un código técnico: climatización, iluminación, y equipos eléctricos. La climatización sí podría controlarse, si se usaran técnicas pasivas…pero esto se enfrenta a rechazos culturales (ver BLOG), y de hecho no hay grandes mejoras cuando van a un escenario más agresivo de ahorro.

En industria, lo más interesante es su previsión de que China evolucione hacia una economía más terciarizada. La gran pregunta es quién producirá entonces el acero, etc…, ellos creen que India, Asia y África. Aquí sí que una estrategia agresiva de economía circular podría reducir mucho la demanda de la industria (de un crecimiento de casi el 1% anual bajaría a un 0.3%). Si además hay precios altos de CO2, el CCS podría penetrar en la industria (aunque ellos lo llaman CCUS, reflejando que interesa usar el CO2, no sólo enterrarlo).

Pero lo más interesante es la demanda de energía en el transporte que ya avanzaba al comienzo: aquí consideran que las mejoras de eficiencia hacen que la energía consumida en este sector sólo aumente un 20%, y esto fundamentalmente fuera de la OCDE (donde se reduce el consumo). Sí que esperan grandes crecimientos en aviación y marítimo (justo los sectores difíciles de descarbonizar). Los vehículos eléctricos llegarían a un 15% del parque, pero a un 25% de los pkm (por el mayor kilometraje que recorrerán estos vehículos). Otro elemento interesante: esperan un aumento del uso de modos privados (incluido aquí car-sharing), y en cambio una reducción del bus.

A pesar de las mejoras, las emisiones de CO2 del sector seguirían aumentando. En su escenario más agresivo de reducción de emisiones, en el que simulan la prohibición de venta de VCI a partir de 2040 en OCDE y China, la renovación del parque (de 12 a 8 años), mayor electrificación (y uso compartido de estos vehículos), y más bios, consiguen reducir las emisiones un 2% frente a 2017 (comparado con un aumento del 13% en el tendencial). Y casi todo el ahorro vendría del transporte por carretera, por cambios de combustible. A esto se le suma que, si se endurece la legislación contra los plásticos, la demanda de petróleo podría incluso bajar.

Y, relacionado, la oferta de petróleo se mantiene, pero podría bajar mucho si no hay inversión adicional en nuevos pozos. A este respecto, esperan un gran crecimiento del tight oil americano, que comenzará a bajar en 2030.

En el sector eléctrico, piensan que las renovables (mitad eólica, mitad FV) superan al gas para producción eléctrica en 2030, y al carbón en 2038. La economía sigue electrificándose, pero esta electrificación supone más carbón en los países no OCDE, algo que no es necesariamente erróneo y dependerá de la evolución de los costes de las renovables. Para luchar contra esto hay dos estrategias: Mejora tecnológica de las renovables, pero también retirada de las centrales fósiles (y son igual de importantes). Su escenario de descarbonización considera precios del CO2 de 200$ en 2040 en la OCDE y de 100 en el resto, pero además prohibición de usar carbón en 2030 en la OCDE, más mejora tecnológica, e incentivos al CCS. Con todo eso consiguen reducir un 75% la intensidad de CO2 de la generación eléctrica (según ellos fundamentalmente con los precios de CO2 via bastante más renovables y también CCS). Esto hace que el carbón casi desaparezca del mix eléctrico global en 2040, sustituido fundamentalmente por renovables.

Luego hay un análisis regional, en el que ya no me meto mucho: básicamente, toda la acción tiene lugar fuera de la OCDE; y hay un cambio en los flujos energéticos globales como consecuencia de los cambios en la producción y el consumo. También analizan un escenario alternativo menos globalizado, en el que baja el PIB, y baja el consumo de energía.

Finalmente, el análisis por combustibles es interesante para proyecciones de precios, porque analiza tanto oferta como demanda. Muy interesante el escenario de “Mayor reforma” en el que plantean que, si los países productores de petróleo consiguieran hacer las reformas económicas suficientes como para no depender tanto de los ingresos del petróleo, podrían empezar a vender el petróleo mucho más barato (para no quedarse con él bajo tierra). Y esto supondría una abundancia de petróleo que a su vez aumentaría la demanda, por los bajos precios. También es interesante el análisis del futuro de las refinerías, que no está nada claro en la OCDE. Sobre el gas, su predicción es que los precios seguirán siendo bajos (algo que contrasta con las previsiones de la Comisión Europea, y de gran relevancia a efectos de evaluar impactos económicos de la transición energética). Hay también alguna gráfica curiosa que muestra que la transición a las renovables está siendo (o está previsto que sea) la más rápida de la historia. Y eso que su estimación es seguramente conservadora para algunos…
NOTA: Decía que al final compararía el Outlook de BP con el de McKinsey. Las diferencias fundamentales son:

– Crecimiento de la demanda: McKinsey dice que la demanda se estabiliza sobre 2030, debido a la penetración de renovables. Pero esa penetración sólo alcanza el 50% en 2035, y en la electricidad (cuya demanda se dobla). A mí esto no me termina de cuadrar, entre otras cosas por que la demanda se dobla en la India, por ejemplo.
– Eso supone que la demanda de carbón ya se está reduciendo desde 2013 (algo no tiene por qué marcar tendencia)
– La demanda de petróleo se estabiliza entre 2030 y 2040 (igual que plantea BP). De hecho, el supuesto de electrificación es bastante parecido (McKinsey da un 27% en 2050)
– Y la de gas crece, pero mucho menos de lo que prevé BP
– Las emisiones de CO2 bajan desde 2024, pero sólo un 22% en 2050 (con lo que tampoco se cumple con los 2ºC)

Como digo, no me termina de encajar lo de McKinsey: no está muy claro de dónde viene la reducción de la demanda fuera de la OCDE, cómo es que el carbón se reduce a pesar del crecimiento de la demanda en la India…Cuidado, no digo que me parezca más sólido lo de BP, que como he comentado, también tiene supuestos muy discutibles.

Pero, en todo caso, lo importante es que no tiene sentido comparar el escenario tendencial de BP con el de McKinsey, porque este último, aunque se llama de Referencia, no es tendencial, sino más en línea con el de Transición Rápida de BP (que es muy parecido en emisiones, aunque no en demanda de energía, seguramente por el papel del CCS). McKinsey tiene otro todavía más agresivo, en el que la eficiencia juega un papel mayor.

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Un comentario en “BP Outlook 2019

  1. Pingback: El New Energy Outlook 2019 de BNEF | Economics for Energy Blog

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