¿Qué hacemos con los precios eléctricos?

Una versión algo más larga de mi columna de hoy en El País (que tuvo que ser acortada por limitaciones de espacio). Y, a la vista de algunos comentarios recibidos, con un par de avisos previos: la discusión que sigue tiene que ver con cómo se forman los precios en el mercado diario, que es la que se ha visto en los papeles estos días. No entro (por falta de espacio) en otras cuestiones de diseño del mercado, claramente mejorables (como los pagos por capacidad, la interrumpibilidad, etc.) y de las que ya he hablado en otras ocasiones. Y tampoco entro (porque de nuevo, ya hemos cubierto el tema repetidamente en los últimos meses, y creo que mi postura es muy clara) en cómo proteger a los consumidores vulnerables (a los de verdad) de los precios altos de la energía. Más detalles sobre esto en mi respuesta al primer comentario.
Estos días los precios de la electricidad copan los titulares: máximos históricos en el mercado mayorista, que se acercan ya para mañana viernes a los 100€/MWh. Curiosamente (o no) nadie habla de cuando casi llegan a 0, algo que también ha sucedido en más de un momento en el año pasado (2 euros en momentos de Enero o Febrero de 2016, por ejemplo). Sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, pero vamos a tomarlo como una oportunidad para reflexionar sobre cuánto cuesta de verdad la electricidad y qué podemos hacer para que pagar menos.

Lo primero: a veces, producir la electricidad es muy caro. Cuando se juntan, como está pasando ahora, una alta demanda, poco viento, poca agua, y altos precios del gas (estos últimos debidos a la alta demanda en España y en toda Europa), no es sorprendente encontrarnos precios como los que experimentamos estos días, sin necesidad de pensar en teorías conspiratorias (aunque la CNMC ya está investigando por si acaso). A este respecto, es bueno recordar que hay otros mercados (como por ejemplo el del Este de EEUU, el PJM) en el que es fácil encontrar, en puntas de demanda, precios de hasta 1000 euros/MWh, que reflejan las situaciones de escasez a las que a veces se enfrentan los sistemas eléctricos.
Eso sí, es importante recordar que el precio del mercado mayorista es sólo una parte, aproximadamente un 35%, del coste total que pagamos, el resto lo fija el Gobierno.

Lo segundo: El que nos lleguen las señales reales de coste siempre es bueno. Como repite el maestro Ignacio Pérez Arriaga, la tarifa eléctrica no debe fijarse, sino calcularse a partir de los costes reales de producción, transporte y distribución. Cuando nuestros políticos fijan artificialmente las tarifas no nos están haciendo ningún favor, sino todo lo contrario. Porque, si a los consumidores nos llega el coste real de la electricidad que consumimos, podremos reaccionar y a la vez contribuir a que el sistema funcione mejor (un verdadero mercado sólo funciona bien cuando la oferta y la demanda están activas en él). Léase por ejemplo el Utility of the Future para entender la capacidad que tiene la respuesta de la demanda, que no existe si se sujetan los precios.

¿Y cómo podemos reaccionar ante estos altos precios? Primero, con calma: como decía antes, hay horas en que el precio llega a 100, pero otras en las que está en 2. De hecho, los que tienen contratadas tarifas fijas no se enterarán de esta crisis, porque hay otro que gestiona el riesgo por ellos, compensando unas horas con otras. Estos altos precios no tienen por qué mantenerse en el tiempo, si vuelven las lluvias o el viento y baja la demanda. Así que está por ver si esto es importante o no.

Segundo, podemos reaccionar con eficiencia energética: utilizando dispositivos más eficientes (algo que por ejemplo debería incluir cambiar las calefacciones eléctricas poco eficientes, sí, esas que todo el mundo enciende estos días de frío), y también, si tenemos contador inteligente, desplazando nuestros consumos a horas más baratas (poner la lavadora a las 7 de la mañana nos costaría un 25% menos). La eficiencia es el mejor arma que tenemos a nuestra disposición los consumidores. Las señales de precio reales son esenciales para activarla.

PS: Me acaba de llegar un correo de una lectora que me dice: “suena más a justificación de la injusticia practicada por las eléctricas, que a querer echar una mano al personal (gente humilde, hasta pobre, que intenta mantener su hogar a una temperatura no polar y tener algo de luz en estos días tan oscuros).”

La verdad es que los lectores de este blog ya saben que la cuestión de la justicia social me preocupa mucho, y  por tanto me fastidia que se pueda interpretar algo así del artículo. Quizá el problema es que había que hablar de mucho en muy poco espacio…Pero bueno, como aquí lo hay, simplemente reitero lo dicho otras veces: el dar la señal de precio correcta no es incompatible con ayudar a los que lo necesitan. Incluso aunque esta “crisis” sólo dure una semana, y sólo suponga unos (muy pocos) euros en el bolsillo.

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4 comentarios en “¿Qué hacemos con los precios eléctricos?

  1. Me he quedado perplejo con esta entrada. Esperaba algo más, la verdad. Vamos por partes. Producir la electricidad es caro. Tiene Vd. razón sobre todo si en un país como España, con escasez de agua y viento y en plena ola de frío, en nombre de la ¿unidad de mercado? se mantiene un saldo exportador neto y muy en particular con Francia durante todo este periodo (unos 1600 MWh de media llegando al limite 2500 MWh en las horas punta de Francia y España).
    Lo que que es absurdo es aplicar el precio marginal a la fijación del precio del 70% de la energía, incluyendo producción base como nuclear y parte del carbón. Esto si que produce una distorsión del precio.Y no me diga Vd que Nordpool gestiona el 85 % del mercado, y que tiene precios muy baratos. Es que se trata de producción de características homogéneas: nuclear e hidro ( que en Noruega es el 97% del consumo))
    Lo cierto es que el precio de Mercado Diario español sigue el alza constante del Mercado Diario francés, y lo que es peor Francia en las mismas horas que importaba de España, exportaba a Alemania, Suiza, Italia. Vamos, en la ola de frío hemos sido contribuyentes ¿involuntarios? a bajar un poco los precios en Europa. Es como si Europa hubiera externalizado a España la producción de energía quemando gas y carbón. Una broma, si no fuera por sus consecuencias.
    Mencionar los costes regulados como cosa del gobierno, es el mantra por excelencia, para echarle la culpa al malvado gobierno de lo que el mercado hace de forma eficiente. Pero Vd. debería saber que ahí, en esos costes, están los aprox. 7000 M€ que reciben las distribuidoras y los 1700 M€ del transporte o los pagos por capacidad (imprescindibles en un mercado energy-only) ¿Es que esto no tiene que ver con la electricidad? Esto sin contar las primas (6.000 M€) a las renovables ( son todos números redondos)
    La referencia velada a los consumidores con tarifa comercial,que no se verán afectados, no se si tomarla como propaganda o leer en ella la intención real de estos vaivenes de precio (además de ganar dinero claro): cargarse el PVPC.
    Y ya termino, lo de que es bueno sentir el dolor (ya se que Vd. no lo dice así: le llama señales del mercado) de la subida de precios, es un razonamiento comprensible dentro una lógica económica determinada, pero no está escrito en piedra en ningún sitio. Lo diga el Prof. Arriaga o quien sea, si lo que nos ha traído hasta aquí son decisiones humanas motivadas por intereses económicos y poder de influencia que son reversibles.
    Nada que objetar a las medidas de eficiencia.La energía mas verde es la que no se consume. Pero dicho en el contexto actual suena a lo de los desastres naturales.No hay remedio, ayudemos a las víctimas y paliemos los daños. Solo que esto no es ningún desastre natural por mucho que nos intenten convencer de lo contrario.

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  2. José, gracias por su comentario y opiniones. Siento que no le haya gustado la entrada. Voy a tratar de contestar a alguno de sus puntos, a otros no sé si seré capaz. Pero primero me gustaría subrayar algo que digo al final: una cosa es la eficiencia y otra la equidad. El mercado no garantiza la equidad, pero sí la eficiencia. Hacen falta dos cosas para tener un buen sistema: un mercado eficiente, y políticas para evitar que, como Ud. dice, la gente que no se lo merece sienta el dolor. De esas políticas (medidas contra la pobreza energética) he hablado varias veces en el blog, y espero que nadie dude de que me parece un grave problema que hay que solucionar. Si tenemos buenas medidas para evitar que nadie sufra sin merecerlo, lo mejor que podemos hacer a la vez es transmitir las señales correctas a la demanda para que reaccione y, como digo, contribuya a que el sistema funcione mejor. Lo contrario es hacernos trampas en el solitario.

    Una tarifa fija o plana lo único que hace es esconder los costes (que, no nos engañemos, son más altos que cuando los precios son los reales) para que se beneficien precisamente los que más electricidad consumen (que no son precisamente los que creo que Ud, y yo, queremos defender), o los que la consumen de la peor manera.

    Y ahora, voy con el resto de cuestiones, sólo referidas a la eficiencia:
    – efectivamente, tenemos precios altos y aún así exportamos. ¿Es esto malo? Pues en momentos sí, y en otros momentos está muy bien poder importar energía más barata de Europa, o exportar renovables en vez de tener que tirarla. Cuanto más amplio sea el mercado, mejor. A veces nos beneficiaremos y otras no, pero en el global, siempre saldremos ganando.
    – por supuesto, en el trozo de tarifa que no es el mercado mayorista están los peajes al transporte y distribución (fijados por el gobierno, y no de la mejor manera, como muchas veces hemos comentado), y el resto de conceptos también fijados por el gobierno. Lo que quiero decir con esto es que esa parte no cambia estos días con la oferta y la demanda, sino que el gobierno la fija (más mal que bien) para todo el año y por tanto no se ve afectada.
    – lo de mencionar la tarifa comercial como propaganda…¿de quién? Yo desde luego no trabajo para las eléctricas, así que no sé para qué voy a hacerles propaganda…De hecho, como podrá Ud. haber leído en mi entrada, yo creo que es bueno que el PVPC siga recogiendo la señal de precio, y no convertirse en una tarifa fija (y más cara a largo plazo, por el coste de gestionar el riesgo) como sí quieren algunos, entre ellos muchas eléctricas…
    – termino repitiendo algo que dije al principio: para la gran mayoría de los consumidores, aquellos que pueden perfectamente pagar la factura eléctrica, el que la electricidad esté cara un par de semanas no es ningún desastre natural, menos aún si se compensa con precios muy bajos en otros períodos. Para los que no pueden pagar la factura, lo que tenemos que hacer es terminar de diseñar de una vez una buena política contra la pobreza. Pero, como decía antes, mezclar las cosas con una tarifa regulada falsa a los únicos que beneficia es a los que más consumen, a costa de los que más necesitan.

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  3. En primer lugar agradecerle la respuesta, soy un convencido de que este tipo de debates, aunque limitados, son la mejor forma de resolver los problemas. Y una disculpa: mi referencia a la propaganda era a un determinado sistema de tarifa, aunque tal como está expresada puede dar lugar a confusión.
    Y ahora al detalle de su respuesta: No, los mercados no garantizan la eficiencia, salvo en una condiciones ideales que nunca se dan y menos en España.
    El problema del PVPC, es que está indexado de forma absurda a un mercado spot mayorista, con vaivenes como los que hemos visto esto días. Sin duda estos días sus homólogas en Francia, las TRV han sufrido un incremento, pero a falta de datos me atrevo a asegurar que mucho menor que el PVPC
    Como decía Bruce Wollenberg, perdone la broma, la electricidad es demasiado seria para dejarla a los economistas. No, yo no creo que que con la energía eléctrica debamos aplicar esa especie de toma y daca de los mercados y no solo yo. Si mira Vd. cerca, en Portugal, declaran restricciones técnicas cuando les conviene para modular la capacidad de la interconexión con España y Francia ha establecido toda una maraña de procesos, a los que no es ajeno su empeño en que la interconexión sea DC, para cerrar o abrir la interconexión y así hasta donde Vd. quiera. Las interconexiones representan una especie de euro energético en el que nos hemos sumergido sin protección.
    Puedo estar de acuerdo con Vd. en que la retribución de la distribución no está bien fijada, pero es que en todos, absolutamente en todos los países de la UE + Noruega y Suiza, esta retribución y su metodología de cálculo están reguladas por el gobierno o agencias gubernamentales. Claro con una diferencia, la retribución está sometida a auditorias independientes anuales y no como en España que se basa en los datos proporcionados por los auditados sin más. Por cierto, lo costes de red no dependen de la oferta y la demanda en ningún país de la UE.
    Estamos de acuerdo en lo de la pobreza, lo que no estoy tan seguro es si compartimos el alcance. Para mi debería atender a una minoría pero hay quien la ve como una amortiguador de los excesos o fallos del mercado. Yo discrepo abiertamente de estos últimos.

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    • Gracias a Ud. por continuar la conversación. Como Ud, pienso que hablando se entiende la gente…y que el problema que tenemos últimamente en muchos sitios es que sólo hablamos con los que piensan igual que nosotros. Eso, como decía el recientemente fallecido Bauman, no es dialogar…De hecho, encantado de seguirla con un café cuando quiera, porque además sigo creyendo que el texto escrito no permite reflejar bien la naturaleza de las discusiones, lo presencial (llámeme anticuado) sigue siendo mejor para esto al menos.

      Pero bueno, al lío: creo que estamos de acuerdo en muchas cosas, así que esta respuesta va a ser más breve.

      De acuerdo en que los mercados, si no son perfectos, no garantizan la eficiencia. La cuestión es cuál es la alternativa. Y es que los reguladores tampoco son perfectos, y también tenemos evidencia sobrada para ello. Y no es que los consumidores nos beneficiemos de ello…los que acaban beneficiándose también son las empresas, y cualquiera que haya vivido en España en los últimos años lo sabe.

      Pero en todo caso, incluso aunque nos olvidáramos de los mercados, seguiríamos teniendo que gestionar el sistema eléctrico. Y yo también seguiría defendiendo, en un sistema regulado, una señal de precios realista y no amortiguada (porque esta segunda es más cara para todos, lo único que hace es esconder el coste). Eso es por ejemplo lo que plantea el Utility of the Future, también para los negocios regulados (distribución y transporte).

      De acuerdo también, tal como ya decía en mi anterior respuesta, en calcular bien los costes regulados, por supuesto. Y en auditarlos y lo que haga falta.

      Donde no sé qué decir es sobre la cita de Wollenberg…primero, porque yo no soy economista, aunque ejerza a veces como tal. Segundo, porque los que propusieron los mercados marginalistas, los precios nodales, las señales de precios horarios, y, en general, lo que yo defiendo en mi entrada, fueron Fred Schweppe, ingeniero eléctrico de MIT, y su discípulo, Ignacio Pérez-Arriaga, ingeniero electromecánico del ICAI. Schweppe ya murió, pero Ignacio sigue defendiendo la interconexión de los mercados, las señales de precio, y todo lo demás, como se puede leer en su informe sobre la Utility del Futuro. Creo que Ignacio es muy serio sobre la electricidad (tanto, que a veces desprecia los trabajos económicos por frívolos), por eso precisamente creo que en este tipo de cosas su criterio es muy de fiar.

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