Nueva revista: Papeles de Energía

Ayer se presentó en sociedad una nueva revista, Papeles de Energía. La revista está editada por Funcas, y el editor en jefe es un servidor. Esta revista tiene un objetivo similar a nuestro centro, aunque un poquito más amplio: informar el debate sobre la transición energética en España, trayendo artículos rigurosos pero accesibles sobre distintos aspectos del sector energético: oferta, demanda, innovación, gobernanza, etc. Copio a continuación el editorial de este primer número, y animo a todos los lectores del blog a seguir también la revista, que tendrá periodicidad semestral.

Una transición energética informada

Creo que no digo nada nuevo o sorprendente: vivimos tiempos apasionantes para el sector de la energía.

La evolución tecnológica se acelera, especialmente en el campo de las energías renovables, pero también en otros como el gas natural o el almacenamiento; los mercados del petróleo se hacen más volátiles e inciertos; los consumidores demandan, y los emprendedores proponen, nuevos modelos de negocio; la geopolítica internacional se ve enormemente alterada, con cambios en los principales países productores o demandantes de energía; y a todo ello se le suma la amenaza del cambio climático y los enormes cambios que demanda en nuestros sistemas energéticos.

Como ya avanzábamos recientemente desde el Informe España 2015 de la Fundación Encuentro[1], España se enfrenta a grandes retos en materia energética: la descarbonización del sistema, la reducción de contaminantes atmosféricos convencionales, la formación correcta de precios,  la asequibilidad del gasto energético por las familias o la competitividad de la industria, la mejora en la seguridad energética…

Es una época pues turbulenta y compleja, pero también repleta de oportunidades para los que identifican correctamente los signos de los tiempos: la necesidad y oportunidad de hacer evolucionar nuestros sistemas energéticos hacia otros más sostenibles, robustos frente a todas las amenazas internas y externas tanto de corto como de largo plazo.

Por supuesto, esta evolución, aunque urgente, también requiere de una discusión sosegada. La larga vida de las inversiones en el sector energético, y los efectos de lock-in tecnológico que conllevan, así como las numerosas incertidumbres a las que nos enfrentamos, exigen una visión de largo plazo, y asociado a ella, una necesidad de consenso más allá de los cortoplacismos generalmente asociados a nuestras dinámicas políticas. Debemos acordar qué modelo tecnológico y regulatorio queremos para nuestro sector energético futuro, con perspectiva de bien común, incluyendo a las generaciones futuras.

Afortunadamente, la gran mayoría de las partes involucradas en la formulación de la política energética, incluyendo muchos partidos políticos, son conscientes de esta necesidad y oportunidad, y plantean en sus programas leyes, comisiones o planes de transición energética. Pero para ello es imprescindible un consenso de largo plazo, porque no hay soluciones claras, ni únicas. En un momento político como el que vivimos en España, en el que más que nunca es necesario llegar a acuerdos amplios, y en el que por otra parte todo se cuestiona y parece sujeto a debate, un consenso de este tipo requiere mucho talento.

Decía José Antonio Marina recientemente que talento es la inteligencia que elige bien las metas, maneja la información, gestiona las emociones y pone en práctica las virtudes de la acción necesarias para alcanzarlas. Y también nos decía que el talento hay que cultivarlo.

Este es pues el objetivo de esta nueva revista, Papeles de Energía, cultivar el abundante talento que existe en el sector energético español, para que pueda responder de forma adecuada a los retos a los que se enfrenta. Y, por lo mencionado anteriormente, creo que no podía FUNCAS haber elegido un momento más adecuado para lanzar esta nueva publicación, que quiere alimentar el debate sobre la transición energética en España con conocimiento riguroso e independiente, con datos y visiones globales basados en sólidas investigaciones académicas, con experiencia e inteligencia de otros países y también de dentro de nuestro propio país.

Responder a retos de tanto alcance y tan complejos requiere una aproximación necesariamente amplia, que recoja todos los componentes económicos, tecnológicos y sociales ligados a dichos retos. Y es que gran parte de la complejidad del diseño de una transición energética no se debe a cuestiones técnicas, sino a factores sociales, como la respuesta de los consumidores, o la percepción de las distintas tecnologías o sus costes. En este primer volumen de Papeles de Energía tres prestigiosos investigadores nos ofrecen sus visiones sobre este problema multidisciplinar. Son visiones no necesariamente compatibles, ni por supuesto indiscutibles. Si lo que deseamos es enriquecer el debate tenemos que ser capaces de leer y reaccionar a opiniones diferentes, controvertidas, con las que no necesariamente tenemos que estar de acuerdo, pero que nos hacen reflexionar desde el rigor y el análisis profundo de las distintas cuestiones. Creo que los autores de este primer volumen logran sobradamente este propósito: llamar nuestra atención sobre cuestiones relevantes y animar el necesario debate. Indico a continuación los elementos más relevantes de sus artículos, y animo a todos a leerlos despacio, con amplitud de miras y espíritu crítico.

Michael Pollitt, profesor en la Universidad de Cambridge, nos recuerda que, para empezar, es muy complicado ponerse de acuerdo sobre qué es una “buena” política energética, dados “los distintos niveles de tolerancia a la inseguridad energética, ampliamente diferentes precios finales de la energía, y distintas actitudes hacia los problemas ambientales de la producción y el uso de la energía”. Aunque los tecnólogos sean capaces de proponer soluciones imbatibles (para ellos), hay una desconexión evidente entre estas soluciones y la “real politik”. Para lograr reconectarlas hace falta ser consciente de los factores que las separan: factores como el concepto de justicia que se maneje, como los intereses creados, como los fallos en las predicciones, o como la desafortunada persistencia de las “malas” políticas.

Pollitt nos describe la influencia de todos estas cuestiones, y nos indica una serie de campos multidisciplinares de gran interés si queremos alcanzar una “buena” política energética: la percepción por parte de los interesados; las ventajas e inconvenientes de la cuantificación; la definición de bienestar y su (desigual) distribución; la confianza del público; el papel del estado; y la gestión adecuada de los proyectos. Pollitt concluye en que sólo cuando incorporemos estos aspectos de forma efectiva podremos alcanzar una “buena” política energética. Algo que, según él, es posible, como ya nos indican los éxitos en otros campos similares.

Kathleen Araújo, profesora de Stony Brook University, en EEUU, profundiza en algunas de las cuestiones planteadas por Pollitt, en particular sobre un elemento central siempre en el debate como es la cuantificación de los costes y su percepción. Araújo nos ilustra sobre las distintas aproximaciones que se pueden realizar a los costes de la transición energética, sus ventajas y limitaciones.

También nos subraya la importancia de considerar todos los costes de la transición energética, incluso aquellos que no son fáciles de ver o de cuantificar. Y para ello insiste en la necesidad de establecer conexiones sólidas y transparentes entre los modelos, los analistas, y los decisores, de nuevo incidiendo en la idea de Pollitt de crear un marco multidisciplinar para la toma de decisiones.

Una buena ilustración de muchas de las cuestiones tratadas por Pollitt y Araújo es la Energiewende alemana: un ejercicio enormemente ambicioso de transformación del sector energético, pero que muestra luces y sombras en su ejecución, en opinión de Andreas Löschel, profesor de la Universidad de Münster.

Löschel trata tres temas de gran relevancia. En primer lugar, reflexiona sobre la gobernanza de la transición alemana: un esquema basado en la selección de indicadores que guían el proceso, en el input de expertos, y en la toma de decisiones formalizada. Un esquema que, como indica el autor, facilita la continuidad, la certidumbre en la planificación, y la comparabilidad del proceso de seguimiento a lo largo del tiempo, y que de alguna forma recoge algunas de las sugerencias de Pollitt. Todo lo contrario de la improvisación y el cortoplacismo desgraciadamente imperante en otros países.

A continuación ofrece su visión personal de los logros y los fracasos de la Energiewende. En su opinión, en el haber hay que incluir una elevada penetración de las renovables y el control del gasto; en el debe, el aumento de emisiones de CO2 y el incremento del uso de energía para el transporte.

Finalmente, Löschel también propone temas de futuro, en particular, una reforma de la política alemana de apoyo a las renovables, y también un nuevo diseño para el mercado energético. Sin estar necesariamente de acuerdo con sus propuestas, creo que es fácil coincidir en la necesidad de abrir este debate, también en España.

Como decía antes, les animo a todos a que lean con detenimiento los artículos de este número, estoy seguro de que los encontrarán muy interesantes para animar la reflexión acerca de la necesaria transición energética en España.

Pero antes de dar paso a los verdaderos protagonistas de la revista, me gustaría finalizar con una obligada sección de agradecimientos. En primer lugar, a Carlos Ocaña, Director General de FUNCAS, por su idea de crear esta revista, y por su constante entusiasmo y apoyo. Por supuesto, a todos los miembros del Comité Editorial, que a pesar de sus numerosos compromisos profesionales y personales, han accedido a brindar gratuitamente una parte de su muy escaso tiempo para este proyecto. También, claro está, a los autores de los artículos que inauguran la revista, y a los que vendrán en siguientes números: en un mundo académico dominado por el “publica o perece”, no es fácil encontrar autores que quieran ofrecer sus conocimientos académicos al público en general. Y finalmente, a todos Uds., los lectores de esta revista, que al fin y al cabo son los que la dotan de sentido. Confío en que en sus páginas encuentren siempre información útil para este apasionante proyecto  en el que todos participamos: la evolución hacia un modelo energético verdaderamente sostenible para España.

[1] http://www.informe-espana.es/download/Capitulo%2014-Energia.pdf

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Un comentario en “Nueva revista: Papeles de Energía

  1. Pingback: Prospectiva energética en España: el estudio de Deloitte | Economics for Energy Blog

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